Durante los últimos 35 años hemos tenido siete leyes educativas en España. Cada vez que un nuevo Gobierno llega al poder, aprueba una ley educativa a su medida, con las consiguientes huelgas, debates, polémicas, etc. Este enfoque es, según los expertos, uno de los principales problemas de nuestro sistema y una de las causas que explican las elevadas tasas de fracaso escolar en nuestro país. España es uno de los países de la Unión Europea con mayor fracaso escolar: el 21,9% de jóvenes entre 18 y 24 años han abandonado prematuramente sus estudios, según los últimos datos de Eurostat.
Aquellos países que suelen utilizarse como ejemplo en este ámbito, como Finlandia, hace tiempo que consideran la Educación una cuestión de Estado, una inversión de futuro que debe consensuarse con la vista puesta en el bienestar de las próximas generaciones.