Despierta, crea, transforma

Entrevista a Isabel Navarro Fernández de Caleya, cofundadora y directora general de la Fundación Créate.

El profesor en el centro

“Nuestra Fundación abarca una parte del amplio espectro que engloba la educación, desde primaria, lo que es secundaria, -por ahora estamos hasta cuarto de la ESO-, y luego FP. En Bachillerato y Universidad no nos metemos todavía. Nacimos después de hacer un análisis profundo de en qué etapa comenzar, porque teníamos claro qué queríamos: Trabajar con profesores, educadores de primaria y secundaria; queríamos trabajar con ellos y que todo fuese orientado a ellos, porque pensamos que en todo el sistema educativo, hoy por hoy, no hay un modelo que los suplante.

En países como EEUU el “home schooling”, el aprender en casa, puede tener sentido en algunos estados, pero aquí el profesor seguirá siendo uno de los motores de nuestra sociedad. Pensamos que el aula es el lugar también donde se dan unos aprendizajes que pueden marcarte de por vida, que son muy significativos.

Empezamos a trabajar con el impulsor de ese aprendizaje, que es el profesor. Nuestra razón de ser siempre es el profesor. Todo lo elaboramos pensando primero en él, y luego ya en el destinatario final, que es el alumno. Tras analizarlo con psicólogos, con neuropsicólogos y con psicopedagogos, vimos que comenzar en quinto de primaria era idóneo por el nivel evolutivo, de madurez del niño y porque lo que queríamos trabajar era el aprendizaje profundo y que trabajasen temas, cualidades y capacidades personales y actitudinales. Si entrabas bien en plena etapa de pubertad o más avanzado en la adolescencia, podías ya trabajar en aspectos que eran aún más difíciles de impactar”.

Aprendizaje profundo

“Queríamos siempre el aprendizaje profundo, en el sentido de que a través de un proceso, durase lo que dura un curso escolar. Fuimos trabajando en horario lectivo, trabajando también los contenidos curriculares, viendo cómo poder innovar en ese sentido, no por innovar, sino porque lo que buscábamos también es la capacidad de innovar del alumno. El fin último para nosotros fue plantearnos no perder de vista a este alumno cuando fuésemos a hacer algo; entonces, nos planteamos trabajar la confianza en sí mismo, la autoconfianza, el conocimiento de sí como persona, sus fortalezas y sus debilidades, para plantearse una forma de crecer como persona y que se sienta que somos capaces de innovar, que somos capaces de crear, de generar ideas, y de paso, no quedarte en la fase de generar ideas, sino plantear el pasar a la acción, que afecta a muchos aspectos de una persona: está no sólo el darte cuenta de qué quieres hacer, o qué idea tienes, identificarla o plasmarla y aterrizarla en un plano más material, sino también, toda una serie de aspectos que tienen que ver con la confianza en uno mismo para decir: “me lanzo a ello”; tratar de que en esas etapas, algo que todavía con 10 u 11 años es muy incipiente y no lo tenemos desarrollado como personas, lo que es la capacidad de planificarte, de visualizar una hoja de ruta, se fortalezca, para decir: “mi objetivo final es uno, ¿qué tengo yo que hacer para llegar a él?” Se trabaja poco a poco en estas edades.

Los colegios ya estaban pidiendo desde el segundo año para secundaria; los institutos también, el ver la posibilidad de una nueva metodología para ellos. Entonces, dimos un paso y elaboramos programas también para secundaria, dos en concreto. Ya cuando trabajas con secundaria, esa claridad de planificarte sí que la tienes más presente como capacidad, y es algo que sí que se puede trabajar y desarrollar mucho más en profundidad que en primaria. En primaria es precoz, pero que empiecen a visualizar es un ejercicio muy interesante también”.

Aprendizaje basado en proyectos

“Todo esto se traduce a programas educativos, cuatro en concreto, que están destinados a etapas distintas, a niveles distintos, en primaria, secundaria o FP, y lo que ellos plantean es el aprendizaje basado en proyectos durante todo un curso escolar. Es un tipo de aprendizaje basado en proyectos particular: A los alumnos no se les da un proyecto en concreto que deban ellos trabajar, sino que es el alumno el que descubre y decide a qué se va a dedicar, en qué va a consistir su proyecto, y a qué se va a dedicar para llevarlo a cabo durante el curso. Todos los programas, aunque sean distintos entre sí, tienen una serie de aspectos en común:

  • Uno es que hay cierta estructura, un proceso que comparten entre ellos. En líneas generales, pasa por primero investigar, explorar en torno a un tema, o en torno a lugares específicos, para comprenderlo, empatizar con las personas que se ven afectadas por ese tema o por ese lugar y a raíz de esa investigación, de esa exploración, van a detectar necesidades, van a detectar aspectos que les gustaría a ellos mejorar, que es lo que llamamos luego la formulación de un reto. En vez de darles un reto e plrofesor y en base a eso ponerse a investigar, nuestros programas dedican tres meses hasta llegar a definir el reto y a lo que se van a dedicar. Esto hace que se estén tocando aspectos que no suelen darse: normalmente, en la escuela los aprendizajes son lineales, tú vas avanzando; pero el hecho de que tengan ellos que llegar a definir un reto y luego una solución a ese reto, una idea que lo resuelva y que plantee una mejora, hace que a veces avancen en círculos. Los niños pueden avanzar dos pasos y retroceder quizá uno, y ahí es donde identificamos en qué sentido están retrocediendo, porque igual están creciendo en muchos otros. Pero a efectos de la planificación en un proyecto, lo comprendemos nosotros como retroceso, en el sentido de que igual tengo que rectificar y cambiar un poco lo que estamos planteando, igual debemos todavía investigar más, porque no hemos profundizado lo suficiente. En realidad, es crecer como aprendizaje. Lo que planteamos es un proceso que no es lineal; tiene muchas iteraciones, muchas idas y vueltas, y en todos los casos, independientemente del programa, este proceso es así.
  • Una vez que ya tienen la idea, se ponen a ello, prototipan, pasan de una idea abstracta a tratar de prototiparla en un formato material, algo tangible que puedan tocar, que puedan mejorar, y luego van a pasar a decidir aspectos más relacionados con los valores del proyecto, y cómo comunico estos valores… Como es una mejora para algo en concreto que hemos identificado, ¿no sería fantástico que todo el mundo mundial se enterase y comunicarlo? En esos temas desarrollan la comunicación.
  • Después de esto, como buen aprendizaje basado en proyectos, finaliza en una exposición, en una puesta en común, en un compartir con un público ajeno a mi aula. Normalmente, llevo todo el año desarrollando el proyecto en el ámbito de mi aula, de mis compañeros y profesores; vamos a salirnos de esta burbuja y vamos a presentarlo al público al que nos queremos dirigir, o a terceros que nada tienen que ver, a ver qué les parece…
  • Son proyectos que planteamos en equipo, comenzamos con un aprendizaje colaborativo, con muchos aspectos que no se dan cuando el proyecto es individual, como la toma de decisiones, la comunicación, la asertividad, el trabajo que hacemos enorme en torno a recibir feedback, tanto dentro del equipo, como con los demás equipos. Una cosa que es distinta respecto al aprendizaje normal en el aula es que muchas veces se plantea un solo proyecto y toda la clase trabaja en torno a ese proyecto. Aquí se divide la clase en varios equipos, en grupos de cuatro alumnos, que generan cuatro o cinco proyectos distintos, que tienen vida propia distinta, porque cada equipo ha seguido una investigación propia, una exploración que sólo ellos pueden tener…
  • El profesor se convierte en un facilitador; facilitador puede sonar vacío, no apto para estas edades, pero es alguien que les impulsa, que les orienta y que les hace que aprendan a partir de ellos mismos.
  • Hay una cosa muy importante y es que trabajamos buscando conectar el mundo de la escuela con el mundo fuera de la escuela, con lo cual estos niños, sus proyectos, tienen que ver con mejorar su entorno, porque cuando elegimos un lugar, puede ser el centro de salud del barrio, puede ser la biblioteca municipal, puede ser el trayecto de casa al cole… Como los puntos de partida son siempre la cotidianeidad, lo que los niños terminan experimentando en cada caso es muy distinto. En una clase puede haber proyectos que nada tienen que ver entre sí.

En 2016, les dimos a todas las edades un tema, que es la convivencia urbana; es un tema muy cotidiano, que todos lo experimentamos; vivamos donde vivamos, el ser humano es un ser que demuestra contradicciones internas que exteriorizamos de una manera, y que tengas contacto con inmigración, con diversidad desde el punto de vista de nacionalidades y cultural, es un tema que interesa a todos, porque la diversidad somos todos juntos, desde ese punto de partida de respeto del que tengo enfrente, y tiene mucho sentido tratar ese tema. Las capitales europeas y las universidades han sido objeto de actividades terroristas; los países, unos más que otros, estamos recibiendo a personas en situaciones límite debido a conflictos bélicos… Nosotros hemos puesto todos estos aspectos, desde un punto de vista muy amplio, para hacer el marco sobre el cual van a explorar y a investigar los alumnos de todas las edades. Vamos a ver qué proyectos plantean y sus soluciones”.

La inteligencia emocional

“La primera edición del primer programa, que elaboramos para primaria, lo iniciamos con una clara base de inteligencia emocional, porque veíamos que esto no iba a ir de adquirir conocimientos, sino de ir adquiriéndolos a partir de un aprendizaje que involucraba las emociones, la comunicación, el respeto y la colaboración con los compañeros. Involucraba muchos aspectos. Involucraba también el aprender a equivocarte, o lo que llaman el fracaso y la posible frustración que puede traer.

Entonces, tratar todos estos aspectos sin una base de educación emocional sólida, realmente era tratarlo de manera muy superficial; te estás metiendo en un jardín donde estás dando justo en el clavo o justo donde duele, pero no estás tratando herramientas para que no duela, porque no tiene por qué doler. Trabajar la frustración, la puesta en común, el trabajo colaborativo, la creatividad, la asunción de riesgos, la confianza en uno mismo, el aprender de los demás, y no hacerlo teniendo en cuenta aspectos claves de la inteligencia emocional, realmente era abrir melones que no cierras y que estás planteando un problemón a los docentes. Ésa era la base”.

Design Thinking

“Cuando hicimos el piloto experimental, se hizo en 10 centros educativos en 2011-12, con una muestra en la Comunidad de Madrid de 1/3 público, 1/3 concertado y 1/3 privado ¿Qué ocurría? Que cuando veíamos los proyectos o las ideas y cómo las generaban, dijimos: Aquí hay algo que falta. Y fue cuando nos dimos cuenta de que la creatividad no es algo que sólo se nace con ella; es algo que puedes aprender y desarrollar, pero si no tienes herramientas o no la trabajas con metodología clara, pues no lo logras.

Por otro lado, nuestra vocación era llegar a los centros probablemente menos innovadores, a centros que no estuviesen invirtiendo. Como somos una fundación, una actividad sin ánimo de lucro, no vamos a centros que cuentan con medios para pagarse una formación de los gurús españoles. Queríamos realmente aportar. Lo que vimos es que si no hay unas herramientas, si no hay una formación y si no hay un método, no podemos ser creativos.

Los niños son muy creativos hasta la edad de los 10 años. A los 10 años, esto en el piloto experimental lo observamos inmediatamente, vimos que el ser humano tiende a ir a lo más fácil, lo que tiene más a mano. Entonces, ¿qué pasaba? Que los proyectos no eran proyectos que respondieran a una necesidad, sino que eran proyectos que eran fáciles de llevar a cabo. O lo abordábamos, o simplemente estábamos aprendiendo a trabajar en equipo, a llevar un proyecto de principio a fin, pero no estábamos aportando valor, no estábamos facilitando que los niños realmente pudieran innovar, o que el profesor, a partir de estas experiencias, pudiera él innovar en otras asignaturas. Esto no lo pretendíamos al principio, pero lo que sí estamos viendo es que las metodologías que les estamos dando, estas herramientas en muchos casos las están extrapolando en otras asignaturas, en áreas concretas.

A lo largo del piloto experimental dijimos: ¿Qué podemos hacer? Y ahí fue que después de investigar y demás, elegimos el design thinking, y vimos que en España en 2012 muy pocos estábamos haciéndolo de una manera sólida, con fundamento. En este caso, acudimos claramente a los que nos parecían sin lugar a dudas una organización que lo hacía de manera contundente, con innovación basada en las personas, con metodologías propias basadas en el design thinking y la d.school de Stanford. También tenían muchas influencias de otras escuelas nórdicas y se centraban en jóvenes y no ya tan jóvenes y se dedicaban a formar.

Nosotros lo que hicimos fue desarrollar herramientas conjuntamente, donde además los co-desarrolladores eran niños de las edades objetivo, también. Nos metimos de lleno con ello sin cambiar nuestro proceso, para ver cómo introducir una metodología que desarrollase creatividad y la capacidad de innovar en este proceso. Lo que planteamos fueron herramientas que no existían como tales, pero que se nutren de la base del design thinking.

Fue una petición, una necesidad. El design thinking no lo introdujimos porque fuese una metodología que es muy potente y que está muy de moda, sino más bien porque nos pareció claramente la metodología a utilizar en un aula. Somos muy cuidadosos de integrar todo al contexto del aula, porque el aula a día de hoy está cambiando, pero a día de hoy sigue siendo un espacio físico, en eso no ha cambiado; puede tener entre 20 y ahora, desgraciadamente, estamos viendo ratios de 33 alumnos, han incrementado en los años que llevamos, pero estamos hablando de uno, máximo dos educadores ante un público, un colectivo de 20 a 33, en este caso son niños, adolescentes, jóvenes, y entonces, todo lo que planteábamos es ¿cómo puede esto implementarse en el aula en cuanto a horarios, en cuanto a infraestructuras? Planteamos herramientas que no necesiten tecnología, para que pudiesen usarse en cualquier espacio. Si después las digitalizamos, perfecto, pero no queríamos suponer que hubiera un requisito tecnológico de sofisticación y de inversión y de costes para que lo puedan implementar”.

La evaluación

“También un tema muy importante es la evaluación. Se plantean sistemas de evaluación acordes a este contexto del aula. El profesor necesita herramientas para conocer el aprendizaje que ha hecho cada alumno a lo largo del proceso, y también lo que nosotros nos planteamos fue la autoevaluación: que a lo largo del proceso, el alumno se autoevalúe y vaya identificando cómo va él”.

Formación de formadores

“Siempre al inicio del curso, hacemos la formación de los profesores. Vienen los profesores de todos los centros participantes: o profesores nuevos de los centros que todavía no se han formado, o de centros antiguos, pero donde el profesor ha cambiado y es nuevo en cuanto al programa. Los hacemos por programa, porque nada tiene que ver formar en el programa de primaria, con respecto al de FP, por ejemplo. Uno de los programas es para la asignatura de “Tecnología, programación y robótica” que se da en primero de la ESO.

Lo que sí hacemos es que por programa, los centros están todos y de todo tipo, porque nuestra comunidad es muy diversa. Hay una mayoría que son centros públicos o centros que también pueden ser concertados, pero tienen un público desfavorecido, y hay alguno que otro privado y de muchos recursos, con otro tipo de alumnado, que juntos comparten y crean proyectos, porque ellos pasan a ser alumnos a lo largo de su formación y colaboran entre sí desde ese momento y a lo largo del curso.

Hay otra formación que es en el ecuador del programa, en torno a febrero; los formadores son coautores de los programas, con lo cual son personas que han participado tanto en elaborarlos como en elaborar herramientas y diseñar las actividades a llevar a cabo en el aula, porque son expertos en formación”.

La comunicación

“Un ejemplo de comunicación es el Drawing ED (dibujando la educación): es un gran evento, un gran jolgorio; yo siempre digo que de ahí salimos levitando todos: el público, las familias… Acuden familias de todos los sitios, y de esos cuatro o cinco proyectos que pueden generarse en un aula, cada aula debe decidir qué proyecto, uno de esos cuatro, es el que le representa en la expo. La expo hacen ellos también internamente en el centro, previo a la definitiva, que es donde están todos.

Dependiendo de las edades, hasta segundo o tercero de la ESO, es el formato stand, expositivo, donde el jurado evalúa los proyectos, y a partir de tercero, cuarto de la ESO y FP, el formato es en un escenario, y presentan al público oralmente ante un jurado también, ante distintas personas que les evalúan. Ellos mismos, los alumnos, también deben evaluar una serie de proyectos que no sean de su centro, para que sean distintos y puedan evaluarles de manera objetiva, y luego hay reconocimientos. Hasta 2015 los premios eran experiencias. En 2016 en junio fueron reconocimientos, porque lo que planteamos es que no haya una motivación extrínseca de ganarme un ipad; esto forma parte del proceso y lo que planteamos es que se puedan evaluar y entre alumnos, público y jurado puedan decidir quiénes mejor han trabajado y mejor han presentado.

La expo suele atraer a muchos medios de comunicación; es algo que realmente impresiona. Los más pequeños impresionan más, porque realmente no te imaginas que puedan llegar a eso, pero es muy atractivo y muy interesante para todos.

La comunidad Créate

Cuando hablaba de la conexión entre colegio y mundo fuera del aula, también tenemos un ecosistema, una comunidad muy grande ya, creciente, de personas que están yendo a los colegios y a los institutos, a los centros educativos para en momentos muy concretos desarrollar una parte del proyecto. En estos años hay una red de unos 600 emprendedores, profesionales, personas de ámbitos muy, muy distintos, que dedican de media cuatro horas al año, que se dispara con la tasa de repetición, y es muy enriquecedor.

La comunidad Créate está compuesta por todos: los centros, todos los profesionales que vienen a las aulas, las empresas, que hacen posible esto con las ayudas de las organizaciones, público poco, más bien privado; lógicamente, nacimos en plena época de recortes y si bien muchas organizaciones sin ánimo de lucro en el pasado han dependido mucho de ayudas públicas y de fondos públicos, en nuestro caso es muy muy residual y puntual. Solicitamos y vamos tocando puertas contando nuestro proyecto a empresas para ver si se entusiasman y apoyan. También hay muchos padres que son voluntarios; luego hay voluntarios que ayudan en momentos más puntuales todavía, como la expo, un equipazo que resiste y resiste porque le encanta ayudar”.

Planes de futuro

“Querríamos probablemente plantear nuevos programas que permitan aprender también de manera totalmente basada en metodologías activas, learning by doing, pero que podamos tocar contenidos curriculares de otro tipo, por ejemplo en torno a lengua, en torno a las matemáticas, o las ciencias naturales. Es un reto que tenemos ahí. Lo llamamos un poco deconstruir el curriculum, para volverlo a construir, pero con otras metodologías.

Yo creo que hay mucho debate y podemos estar en contra o a favor de la normativa o de las leyes, pero en cuanto una ley permita, dé libertad en cuanto al cómo, las metodologías que utilicemos desde el punto de vista pedagógico, el profesor ahí tiene un oasis en el cual trabajar, y bien es verdad que habrá que afinar en cuanto a contenidos; no siempre estamos de acuerdo y queremos mejorar o cambiar lo que se está planteando; estamos en desacuerdo con otras cosas que puede plantear la LOMCE, por ejemplo; pero no dejemos de lado que a día de hoy hay esa libertad, hay capacidad para que podamos aprender el curriculum de otra manera.

Desde la fundación notamos ya que hay un equipo sólido que está dejando poso sobre el cual podemos crear más cosas. Es muy bonito trabajar así y es un gusto trabajar con gente entusiasmada: todos los profesores en la comunidad Créate son profesores entusiastas, que buscan crear equipo, no trabajar de manera aislada, no plantear protagonismos; esto es un proyecto muy basado en la colaboración, en sumar, y luego entusiasmo también de la otra pata que son los profesionales, que están aportando generosamente con su tiempo y eso da mucha energía también.

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